En otro orden de cosas, el viernes fue el casamiento de mi prima Maru.
No quiero alardear, pero mi vestido (falda y strapless, en realidad) era precioso, y ni hablar de mis zapatitos de leopardo.
Una gran fiesta, con muy buena música, y un barman que hacía tragos muy ricos.
Ellos divinos, obvio. Super felices. Se notaba.
***
Queda mi primo Leo antes que yo, y por como van las cosas, me va a dar bastante tiempo. Bien.
lunes, febrero 26, 2007
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario