Es la tercera vez en los 7 días que pasaron desde que estoy de vuelta acá que me pasa lo mismo.
A causa de un ruido, o una pesadilla, o la luz que se prende, me despierto y no sé donde estoy.
Tardo unos segundos en acordarme de todo. Y mientras duran esos segundos siento otra vez esa sensación de cómo se desprende algo adentro mío.
Una vez un chico al que yo le gustaba me dijo que el alma estaba sostenida al cuerpo por unos hilos invisibles... que se le cortaban cada vez que me veía.
Eso sentí yo esas tres noches. Darme cuenta que esto está pasando de verdad, que estoy en Turdera otra vez, en la cama que solía ser mía, pero que ya no se siente igual, y que no hay más Fafi en mi cuello ni nepis en mi espalda... y los hilos se me cortan.
miércoles, septiembre 20, 2006
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
4 comentarios:
espero no hayan hecho de habitación un depósito.
un deposito no.
un escritorio para mi papá...
aunque es mas o menos lo mismo
no creo que sea asi...a vos no te sostiene nada...vos volas...
de todos modos sos leve-lis,,,,
y las cosas a veces afectan..
beso.
plis firmen.
que me gusta saber quien escribe.
agradeceré.
Publicar un comentario